Así fue el Laboratorio de APM sobe Periodismo Político

09 de julio 06.47h . 08.47h
El Laboratorio de Periodismo de la APM propuso la ética, la honestidad, el alejamiento de las fuentes, una cura de humildad, menos periodismo declarativo y recuperar el dominio de la agenda informativa como receta para no sucumbir a las imposiciones del poder político.
 
"Exceso de baba", con esa expresión tan gráfica describió la cronista política Esther Palomera el trato que reciben los políticos por parte de algunos medios de comunicación, lo que "no ayuda a recuperar la credibilidad del periodismo", dijo durante el decimoquinto Laboratorio de Periodismo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), celebrado el 26 de junio en la sede de la APM y que en esta ocasión trató sobre el periodismo político.
 
 
Palomera presentó un dibujo pesimista del estado de la profesión periodística, que "ha ido encaminándose hacia un periodismo bastante dócil", y consideró que el miedo al despido, acrecentado por la crisis del sector, está actuando como atenuante de ello. Afirmó que se acallan a menudo determinadas informaciones y "quién no lo hace paga un alto precio". El periodismo está siendo "duramente agredido" por el poder político, el cual "no está dispuesto a pagar el precio de un periodismo libre. Un poder que cada vez sostiene más el lema 'Estás conmigo o estás contra mí'".
 
Aunque la cronista política de El Huffington Post, COPE, laSexta y Telecinco no se resigna y dejó abierta una puerta a la esperanza de la recuperación de la esencia de la profesión, porque "hay muchísima gente en todas las redacciones que no está dispuesta a que se mate la ética del periodismo, son legión los colegas que no quieren callar ni fingir normalidad ante los atropellos del poder político".
 
Pese a que "los políticos han ganado la partida y están dominando la agenda", Fernando González Urbaneja, expresidente de la APM, prosiguió por la senda del optimismo de cara al futuro, en el que surgirán oportunidades y habrá demanda de información no contaminada, "por lo que terminará habiendo oferta, que probablemente vendrá de los nuevos medios". "Creo que estamos en vísperas de recuperación, en una situación mala pero con muchas posibilidades de revertirla", vaticinó.
 
Como receta para llegar a ese futuro, González Urbaneja propuso que los periodistas de base –que "no deben supeditarse a la línea editorial" del medio, "y el director que defienda esto es un cretino"– recuperen la agenda informativa y se alejen de los partidos y de las fuentes, que "cada vez más tienden a ser charcos". Abogó por superar la idea de que los políticos deben tener siempre un espacio informativo en los medios y por denegarles su capacidad actual para imponer protagonistas. Y por último, recomendó acabar con el periodismo declarativo: "Solo si dicen machadas" convendría titular con declaraciones, "pero construir un relato informativo solamente con machadas produce extravagancias".